Protege a tu empresa de los ciberataques.

Estamos acostumbrados a oír noticias sobre ataques a la seguridad de grandes corporaciones, de modo que casi hemos asumido que el pequeño empresario se encuentra totalmente fuera de peligro. Sin embargo, esta idea no es cierta. La seguridad psicológica que sienten los pequeños empresarios les hace prescindir de invertir en seguridad, eso también lo saben los delincuentes y competidores, y es por ello que son las mejores víctimas.

Para una pequeña empresa, tanto como para las grandes, un ciberataque puede suponer muchísimas perdidas. Por ello, aunque pudiera parecer innecesario, también deben blindarse. A continuación introducimos cuatro sencillos pasos, propuestos por Mashable, que marcarán un antes y un después en la seguridad de tu empresa.

1. Contraseñas inteligentes

No uses cualquier contraseña, es muy importante que ésta sea lo bastante segura. Puede parecer una advertencia absurda, pero es la más importante de todas. “He pasado 10 años dirigiendo grupos de hackers éticos, y la mayor parte de las veces que entrábamos [en las redes que se atacaban] era gracias a contraseñas débiles”, aseguró Rick Doten, antiguo director científico de ciberseguridad en Lockheed Martir y actual vicepresidente de ciberseguridad en DMI.

¿Cómo es una buena contraseña? Debe ser muy compleja, difícil de adivinar y contener al menos ocho caracteres. Un buen ejemplo sería algo parecido a: “yeM1s4qfLA3”.

Un truco para no tener que hacer entrenamientos de memoria es tomar por ejemplo las primeras letras de cada palabra de una frase. Recuerda utilizar siempre mayúsculas, minúsculas y números mezclados.

2. Educación con dispositivos móviles

Debemos controlar y formar a nuestros trabajadores en materia de seguridad. Los trabajadores de la empresa trabajan desde múltiples dispositivos, por eso es imprescindible inculcarles la importancia capital de la seguridad, y sobre todo, de la seguridad móvil. “Las compañías de hoy en día están accediendo a los entornos [digitales] de los adversarios hackeando los dispositivos de sus empleados”, explicó Doten. Peligro que se agrava a causa del rápido desarrollo de los dispositivos móviles y a la filosofía de “trae tu propio dispositivo”, cada vez más generalizada.

3. Educación en redes sociales

Debemos llevar un control de las comunicaciones. Los empleados deben poder publicar contenidos o comentarios acerca de su trabajo de forma positiva, pero siempre con la precaución de no publicar detalles sensibles sobre el funcionamiento interno de la empresa. “En función de lo que haga tu negocio, podrás inclinarte hacia la competencia sobre lo que estás haciendo o sobre quiénes son tus clientes. Si ves a alguien twiteando sobre una conferencia en Omaha, puedo imaginar qué está pasando allí. Las redes sociales son geniales desde un punto de vista de contra-inteligencia competitiva”, explicó Doten.

4. Gestión de riesgos

Un buen empresario debe intentar siempre minimizar los riesgos. “Las compañías tienen que preguntarse a sí mismas, ¿Qué tenemos que proteger?”.

La razón es bastante simple: muchas veces los cibercriminales cometen ciberataques. Atacan pequeñas empresas para utilizarlas como puente hasta firmas más grandes con las que tengan algún tipo de relación. Esto puede hacer que las pequeñas empresas pierdan atractivo a ojos de las grandes compañías y desaprovechen  importantes oportunidades.

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